¡Buenos días! ¿Sabéis lo horrible que es tener obras en casa mientras uno vive en ella? Principalmente por eso ando perdida. Se trata de unas pequeñas obras que he tenido que hacer para la nueva cocina que vamos a poner, para la que por fin tenemos fecha de instalación. Siempre y cuando no pase nada raro (cruzad los dedos por mi). Con suerte el 25 de febrero, 26 a más tardar, ya tendré instalada mi nueva gran cocina, y entonces sí, que me vais a tener publicando por lo menos de manera semanal.
La receta de hoy abre una nueva rama de la cocina que no suelo tantear mucho, pero que cada vez está más presente en la vida de la gente, ya sea por querer adelgazar o por querer/tener que cuidarse.
Esta receta se la dedico a mi amiga Melania, a la que conozco hace ya muchos años, y a la que deseo lo mejor. Porque no hay mejor forma de enfrentarse a los momentos duros de la vida que como ella lo hace: llena de optimismo, ánimo y una enorme sonrisa.
La receta de hoy es sencilla y rápida, ideal para un desayuno improvisado, o para un antojo de esos repentinos que a todos nos dan y que no nos da tiempo a cocinar u hornear algo en condiciones, pero sin duda mucho mejor que algo de bollería industrial. Es una versión de una receta del libro de las "Fit Happy Sisters"-No hagas dieta nunca más, si os gustan este tipo de comidas diferentes, merece la pena.
Por cierto, espero que os guste mi primer acercamiento a una video-receta, aunque en este caso es solo video-receta de la elaboración de la masa.




